QUERÉTARO

GARAGE MICHOACÁN: CAMINAMOS SOBRE LA MISMA PIRA

Historias transitadas/recuerdos transitorios

Nuestras historias se componen de recuerdos borrosos.

Recordar es un ejercicio de la imaginación y saber contar una historia –en palabras o imágenes–, por más mínima que parezca, puede hacer de esta algo extraordinario.

Recordamos con la piel, con los pasos que damos, con las imágenes que producimos, con las historias que contamos.

Cuando hablamos, escribimos o creamos imágenes autobiográficas ¿desde qué punto de vista nos situamos? ¿Qué es lo que queremos que los demás vean?

Nuestras identidades son mutantes y, por tanto, itinerantes. Nunca somxs lxs mismxs.

Hurgar en nuestros archivos personales nos puede ayudar a juntar piezas de un rompecabezas multiforme.

Los diarios guardan fragmentos de memorias que construyen nuestras autobiografías.

Nuestras vidas están compuestas de realidades y ficciones.

Nunca contamos un recuerdo con las mismas palabras.

Las fotos que tomo son un mapa de mis recorridos por la ciudad.

Caminar por la ciudad me hace olvidar situaciones difíciles.

¿A que suena la ciudad?

Nuestras vivencias son personales y se expanden hacia lo colectivo.

¿Una habitación propia?¿Escribir en soledad?¿O escribir con lxs demás, para lxs demás?

Escribo como quiero porque escribir se ha convertido en mi forma de irrumpir.

Las disidencias no estamos en los libros de historia oficial, las disidencias quebramos la historia, subvertimos los signos, transformamos los significados.

Los tatuajes son huellas de cosas que quiero recordar.

Los amores, desamores y afectos generan huellas que se diluyen o se fosilizan con el tiempo.

¿Vemos con el cuerpo? ¿Olemos con la mirada? ¿Sentimos con el gusto? ¿Cómo podemos contar una historia con los movimientos de nuestro cuerpo?¿Cómo contamos la historia de alguien más a partir de imágenes que nos comparten?

Las heridas del trauma son cicatrices que sobresalen del cuerpo; casi nunca se borran, pero aprendemos a vivir con ellas.

La forma en la que se nos enseña a narrar un hecho suele tener tres momentos específicos: planteamiento, nudo y desenlace. En una secuencia de hechos hay múltiples capas que se escapan de la linealidad impuesta, de la normativa de la lengua como órgano y como palabra escrita.

¿Cuál es el lugar que hábito? ¿Es una interfaz, un espacio físico y/o mi cuerpo?

Transitamos entre realidades convertidas en historias de ficción: el pasado tiene múltiples variables narrativas. Y el futuro, ¿cuándo llega?

Fernanda Ramos Mena